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  27.febrero  
  Seguimos con el objetivo de aprender  
  Visitamos el taller de Pablo Viollaz  
 

La entrevista era una asignatura pendiente, y a pesar del calor nos trasladamos a San Miguel para conocer el taller donde se atiende el Ford de la Clase GTA de Julián Feijoo y la máquina de Nicolás Lacette de la divisional GTB.

Una media docena de autos esperaban la atención de Pablo y su equipo, de manera que la entrevista fue breve y concisa, aunque abundante en cuanto a su historia junto al automovilismo y los proyectos junto a los dos pilotos revelación de la categoría “El automovilismo me atrapó de chico. Siempre me gustaron los autos de carrera. Además San Miguel es una ciudad “tuerca” donde siempre se armaron autos y además tuvimos grandes representantes. Mucho antes de tomar cursos, yo colaboraba con Beto Cogorno. Tiempo después me interesó la faz que tiene que ver con la construcción del auto de manera integral. Quería conocer sobre hacer un auto de cero y me apasionaba la idea. Asi fue que tomé un curso y comencé a trabajar como pasantía en el auto de Adrián Oubiña del TC Pista Mouras. Paralelo a eso construimos junto a Leo Sánchez un Chevrolet 400 para la familia Ciocci. Unos años después hicimos una Chevy para la familia Mazzitelli y terminamos el Chevrolet de Facundo Antúnez. Además reformamos varios autos y construimos una Dodge 0 kilómetro para Roberto Florio. Todo lo que tiene que ver con la construcción se realiza acá, excepto el motor y la caja. El año pasado tuvimos la posibilidad de hacer la atención integral de un auto por primera vez. La familia Feijoo confió en mí para atender el Ford con el que debutaría Julián. Fue todo un desafío, porque cada cambio en el auto representaba una gran responsabilidad. Fue un año donde con Julián aprendimos mucho, él como piloto y yo como Ingeniero de pista. Afortunadamente el trabajo en el taller rindió sus frutos, sumado al talento y a la profesionalidad con que se tomó cada carrera y eso nos permitió hacer grandes competencias, incluso punteando durante varias vueltas nada más y nada menos que en el trazado doce de Buenos Aires. Hoy nos preparamos para un reto doble: Por un lado para seguir avanzando en este camino junto a Julián y seguir buscando la primer victoria del conjunto, y por otro lado por el emprendimiento junto a la familia Lacette, donde reconstruimos gran parte de la jaula del auto para hacerlo más competitivo. Creo que uno nunca deja de aprender ni de plantearse nuevos desafíos. El año pasado fue una temporada de conocer al equipo y al auto. Este año llegamos con mucha más experiencia y sabiendo los puntos fuertes que tenemos. El TC Regional va a tener un año muy peleado y con grandes equipos y pilotos. Nosotros trabajamos para estar a la par y darles pelea en cada fecha."